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Libros de interés

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En esta sección ofrece una relación de libros de interés relacionados con el tema de los Orígenes, la Creación y el Diseño Inteligente

  • Los «Hombres-Simios» — ¿Realidad o ficción?

    Análisis crítico y erudito de las evidencias generalmente presentadas en apoyo de la pretensión de que el hombre desciende de los simios por evolución biológica.

    Esta obra, que investiga los informes originales de los investigadores antropólogos, haciendo a cabo un minucioso análisis de las investigaciones de campo y de laboratorio, saca a luz pública toda una serie de hechos que muestran la esterilidad de todas las pretendidas pruebas del origen simio del hombre.

    Ficha técnica

    Título: Los «Hombres-Simios» — ¿Realidad o ficción?

    Autor: Malcolm Bowden.

    Editorial: CLIE, Terrassa (Barcelona) ESPAÑA, 1984

    ISBN: 84-7228-819-6

  • Anegado en Agua

    Anegado en Agua I y II son una colección de artículos aparecidos en la revista Creation Research Society Quarterly (CRSQ) y son una secuela a la obra El Diluvio del Génesis. En ellos se consideran objeciones presentadas por los oponentes a la geología diluvialista.

    Algunos de estos problemas ya fueron abordados en Diluvio del Génesis con sugerencias acerca de posibles vías de solución, pero en estos tomos son tratados en profundidad, como resultado de la oleada de investigaciones desatada por la publicación de Diluvio del Génesis en 1961.

    En estos dos volúmenes aparecen, entre otros, artículos como:

    Evidencia de campo de sedimentación rápida.

    Las huellas del río Paluxy, incluyendo un post scriptum acerca del debate sobre su genuinidad.

    Las capas de diatomeas fósiles Sisquoc.

    ¿Es la limolita Capitán un arrecife fósil?.

    El origen de las cuevas de limolita.

    Investigación sobre los clásicos árboles petrificados de Joggings (Nova Scotia).

    El Gran Cañón de Arizona contra la Columna Geológica.

    Efectos del Diluvio en el Cuaternario.

    Ficha técnica

    Título:Anegado en Agua

    Editorial: CLIE, Terrassa (Barcelona) ESPAÑA, 1988

    ISBN: 84-7645-284-5

  • Biología y Orígenes

    Recopilación de artículos aparecidos en la revista Creation Research Society Quarterly y otras fuentes, en los que se considera la relación de varios conceptos biológicos con la controversia acerca de los Orígenes.

    Tanto la genética como la homología, tanto la estructura íntima de la vida como los mecanismos energéticos de la célula, presentan claras evidencias de designio y constituyen problemas insolubles para la especulación evolucionista.

    Ficha técnica

    Título: Biología y Orígenes

    Autor: W. Ouweneel y otros

    Editorial: Editorial:CLIE, Terrassa (Barcelona) ESPAÑA, 1985

    ISBN: 86-7645-002-8

  • Creación, Evolución y el Registro Fósil

    Con sus discontinuidades sistemáticas y regulares separando los grupos de vida fosilizada del pasado de una manera tajante, el registro fósil suministra una evidencia clara de la creación específica de los diferentes grupos de vida, y da testimonio de la ausencia total de transmutaciones de unos grupos a otros por evolución.

    Ficha técnica

    Título: Creación, Evolución y el Registro Fósil

    Autor: Duane T. Gish, Ph. D., y otros

    Editorial: Editorial: CLIE, Terrassa (Barcelona) ESPAÑA, 1979

    ISBN:84-7228-465-4

  • Creación, Evolución y Termodinámica

    La termodinámica muestra, con todo rigor, que el evolucionismo carece de todo contacto con el mundo real, y que los pretendidos procesos evolutivos fracasan ante el crucial examen de la mecánica de los procesos y de la dirección de los mismos.

    Los cuatro apéndices de la obra sirven de eficaz suplemento al cuerpo principal de la argumentación, constituyendo los dos últimos una incisiva crítica de los esfuerzos de Ilya Prigogine de justificar termodinámicamente el evolucionismo.

    Ficha técnica

    Título: Creación, Evolución y el Registro Fósil

    Autor: R. G. Elmendorf y otros

    Editorial: Editorial: CLIE, Terrassa (Barcelona) ESPAÑA, 1981

    ISBN:84-7228-579-0

  • Cronometría: Consideraciones Críticas

    Como se observará en esta recopilación de artículos, mayormente de la revista Creation Research Society Quarterly (CRSQ), aunque también de otras fuentes, son muchos los datos que apuntan a una historia de la tierra y del universo que no están en línea con la escala evolutiva del tiempo.

    Se tratan temas como:

    «El tiempo al revés».

    «Examen crítico de la datación radiométrica de las rocas».

    «Las implicaciones cosmológicas de la radiactividad extinguida patente en los halos pleocroicos».

    «El misterio de los radiohalos».

    «Los neutrinos solares y un Sol reciente».

    «Pseudoconcordancia en la datación radiactiva mediante U-Pb y otros sistemas».

    Ficha técnica

    Título: Cronometría: Consideraciones Críticas

    Autor: Varios.

    Editorial: CLIE, Terrassa (Barcelona) ESPAÑA, 1987

    ISBN:84-7645-204-7

  • Darwin contraataca: Una defensa de la ciencia del Diseno Inteligente

    Lo que comenzó como un debate entre científicos se ha convertido en una abierta batalla pública.

    En esta secuela a su galardonada obra Dudas sobre Darwin, Thomas Woodward sigue la historia de la polémica planteada entre dos bandos acerca de las diversas cuestiones sobre el origen de la vida.

    Woodward responde a éstas y otras preguntas:

    ¿Quiénes son los principales participantes de cada lado, y qué contribuciones han hecho?

    ¿Cómo se ha ido desarrollando el debate, y cómo se perfila para el futuro?

    ¿A qué conclusiones podemos llegar acerca de nuestros orígenes, en base a la evidencia científica?

    No hay mejor guía para ayudar al lector a navegar en medio de este importante debate.

    Darwin Contraataca relata la apasionante historia de cómo el establecimiento darvinista ha concentrado todo su poder para aplastar el terrible desafío del Movimiento del Diseño Inteligente, y de cómo los rebeldes no solo estamos sobreviviendo, sino cobrando mayores fuerzas en nuestras respuestas a sus ataques.

    La controversia sobre el darwinismo y el diseño inteligente significa una revolución científica y social principal. Todo aquel que quiera comprenderla debería leer este libro, a la vez oportuno y bien escrito.

    Ficha técnica

    Título: Darwin contraataca: Una defensa de la ciencia del Diseno Inteligente

    Autor: Thomas Woodward.

    Editorial: Portavoz (Enero, 2008)

    ISBN-10: 825419441

    ISBN-13: 978-0825419447

  • Darwin no mató a Dios

    Desde que se publicó el Origen de la Especies, a mediados del siglo XIX, las ideas de Darwin han matado a Dios en la conciencia de muchas personas. ¿Cómo es posible que hoy, en pleno siglo XXI y ante los nuevos descubrimientos científicos, se continúen manteniendo ideas tan alejadas de la evidencia?

    En este libro analizaremos el darwinismo y, en general, la teoría de la evolución frente a los nuevos descubrimientos de la ciencia. La conclusión a la que se llega es la de reconocer que los últimos hallazgos desmienten las afirmaciones fundamentales del transformismo y lo colocan en una situación de descrédito. La tremenda complejidad del átomo, unida a la del mensaje contenido en el ADN y el código genético que posee cada célula viva, permiten afirmar que Darwin no mató a Dios –como algunos piensan- sino que, muy al contrario, Dios fue quien planificó el mundo y lo sigue sustentando con su infinita sabiduría.

    Ficha técnica

    Título: Darwin no mató a Dios

    Autor: Antonio Cruz.

    Editorial: Vida, 2004

    ISBN-10: 0829743588

    ISBN-13: 9780829743586

  • Darwinismo: El Fin de un Mito

    El autor, Rémy Chauvin, es un evolucionista convencido, profesor honorario de la Sorbona, es un biólogo mundialmente conocido, autor de unas cuarenta obras, entre las que destacan "Traité de biologie de l'abeille", "La biologie de l'esprit", "Le monde des fourmis", 1994, y "Le monde des oiseaux", 1996.

    Esta obra tiene la gran virtud de tratar acerca de las tesis darwinistas y neodarwinistas con gran franqueza.

    Analiza uno por uno los diversos argumentos esgrimidos por los gradualistas darwinistas y neodarwinistas en sus diversas secciones, que incluyen

    «La Filosofía Profunda del Darwinismo», donde analiza el pensamiento de Dawkins, Dennett y Penrose;

    «El Problema Lógico y Dialéctico», donde hace frente a la tautología que supone el planteamiento darwinista de la adaptación y supervivencia; analiza los planteamientos de la sociobiología, analizando el pensamiento de E. O. Wilson y otros, y desgrana el enfrentamiento entre S. J. Gould y su escuela del equilibrio puntuado con la escuela neodarwinista, dando un claro tratamiento acerca de la verdadera naturaleza del registro fósil.

    Sigue la obra con un franco análisis de las realidades embriológicas y genéticas, así como del estado actual de las evidencias acerca de un pretendido origen de la vida al azar; discurre de manera penetrante acerca de la complejidad de las estructuras de la vida y ofrece sus propias especulaciones acerca de un desarrollo evolutivo no darwinista de la vida.

    Este es un libro que aunque escrito por un biólogo formalmente evolucionista expone un amplio material crítico sumamente valioso para la reflexión, y ello no sólo acerca de distintos modelos de evolución, sino que constituye un excelente material para desvelar el desarrollo de la vida como la manifestación de un programa, y lleva al lector atento a la conciencia de la esterilidad de todo materialismo para comprender la vida en su origen y estructura.

    Ficha técnica

    Título: Darwinismo: El Fin de un Mito

    Autor: Rémy Chauvin.

    Editorial: Espasa. Madrid, 2001

    ISBN: 84-239-9753-7

  • De la nada a la naturaleza

    Una excelente introducción y guía general al debate Creación/Evolución, en la que se presentan las diversas cuestiones pertinentes al debate, desde la misma base química de la vida material hasta la vida en sí, y desde el registro fósil hasta la historia de la tierra.

    Incluye una valiosa consideración de la misma raíz del problema: la cuestión de la naturaleza del método científico y su relación con el tema de los orígenes.

    Ficha técnica

    Título: De la nada a la naturaleza

    Autor: Dr. E. H. Andrews.

    Editorial: Peregrino, Alcázar de San Juan (Ciudad Real) España, 1988

    ISBN: 84-86589-07-X

  • Diseño Inteligente

    Si caminando por una playa encontramos un castillo de arena, lo natural será que pensemos en que su autor ha sido un ser con inteligencia y voluntad, capaz de esculpir sobre un trozo de materia informe un patrón predefinido, y no el azar de las olas del mar.

    Pues bien, este razonamiento del más puro sentido común (que, como dijo alguien, es el menos común de los sentidos) es el subyacente en la teoría del diseño inteligente, de la cual William A. Dembski no solo es uno de sus puntales en la investigación científica mundial, sino un brillante divulgador.

    El Diseño Inteligente pretende encontrar en los sistemas biológicos patrones que denoten inteligencia. Por lo tanto, desafía directamente al darwinismo y otros enfoques materialistas sobre el origen y la evolución de la vida.

    El principal reto que ha enfrentado durante los últimos 200 años esta teoría ha sido descubrir una fórmula conceptualmente poderosa que haga avanzar fructíferamente a la ciencia. El diseño inteligente tiene como postulado central que sólo causas inteligentes pueden explicar de una manera adecuada las complejas estructuras ricas en información estudiadas por la biología, y que dichas causas son empíricamente detectables, lo que equivale a decir que existen métodos bien definidos que pueden distinguir con acierto las causas inteligentes de las causas materiales no dirigidas.

    En su libro, el profesor Dembski refuta con claridad, amenidad y rigor las pegas que algunos darwinistas se empeñan en hacer, más por cerrazón ideológica que por motivos estrictamente científicos, y nos expone la teoría que a buen seguro guiará durante el siglo XXI los avances científicos en la revolucionaria biotécnica.

    Ficha técnica

    Título: Diseño Inteligente

    Autor: William A. Dembski.

    Editorial: Homo legens

    ISBN: 9788493518240

  • El Diluvio del Génesis

    Excelente obra de estudio y consulta. Muestra que el debate acerca de los orígenes de la corteza sedimentaria de la tierra y de los depósitos fosilíferos contenidos en ella no debe centrarse en Génesis 1, sino en los capítulos 6-8.

    Una obra clásica y definitiva acerca del debate de si el Diluvio de Noé fue universal o local. El doctor Whitcomb, teólogo, hace una detallada exposición de los argumentos bíblicos, concluyendo en la necesidad de un diluvio universal, y muestra de una manera rigurosa la insostenibilidad exegética de un diluvio local.

    A continuación, el doctor Morris, hidrólogo, desarrolla una minuciosa explicación de las consecuencias geológicas e implicaciones científicas de aquel gran cataclismo, afrontando y mostrando la solución a problemas concretos que se han planteado contra esta postura.

    Ficha técnica

    Título: El Diluvio del Génesis

    Autor: H. M. Morris, Ph. D., y J. C. Whitcomb, Jr., Th. D.

    Editorial: CLIE, Terrassa (Barcelona), ESPAÑA, 1982.

    ISBN: 84-7228-717-3

  • El Dios Creador

    (Reseña escrita por Juan Antonio Monroy)

    En los últimos años el pensamiento intelectual de Antonio Cruz está creciendo sin cesar. Sus innovaciones científicas y teológicas están llenando el vacío que de estas disciplinas existe en el protestantismo de habla hispana. Diríase que, como Prometeo, Cruz está robando dulcemente el fuego del cielo y lo está trayendo a la tierra para convertirlo en excelentes obras de literatura. Su prosa es mucho más sencilla que los pulidos párrafos de autores que tratan estos temas con el diccionario a la vista, como si lo hicieran adrede para no ser entendidos, o sólo a medias .

    Antonio Cruz es un hombre nacido, sin duda, para escribir. A pesar de su juventud es autor de una decena de libros de éxito. Con El Cristianismo en la Aldea Global fue ganador del premio Gold Medallón 2004. El mismo premio le fue concedido el año pasado por su libro Darwin no mató a Dios.

    Cruz es un autor concienzudo, completo, con dominio del arte de la escritura. Los libros no son entidades incorpóreas. Emanan del corazón y del cerebro. Antonio Cruz ha sabido crear un estilo ético nuevo, personal; teológico, pero sin desprecio de lo secular; científico, pero arrimado al hombre de la calle. Su posición es que para solucionar los males del mundo valen la ética, la lógica, la razón, la ciencia, pero la última palabra en los conflictos interiores de la personalidad la tiene la Biblia.

     La conclusión del autor, expresada en las páginas de introducción a la obra, es que “la idea de un Creador del cosmos, evidente en la naturaleza y que era su razón fundamental, ha ido desvaneciéndose de manera inversa al auge experimentado por el evolucionismo materialista.”

    Con poco éxito, desde luego. Porque la pregunta ¿existe Dios? tiene una respuesta natural y sencilla: Existen los seres humanos; existe el mundo animal; existe el universo físico; existen esta mesa, estas cuartillas, estos libros, estas paredes. Partiendo de este realismo, ya formulado por Aristóteles, Antonio Cruz constata que estamos aproximándonos a un período esperanzador. “A una época de retorno a la fe en el Dios creador, el único en verdad capaz de dar razón de la existencia del universo”. El autor coloca aquí, con acierto, una frase de Mark Twain: “Los informes sobre la muerte de Dios han sido notablemente exagerados”.

    El Dios Creador se estructura en torno a seis largos capítulos. En ellos se estudia una serie de cuestiones que están sobre el tapete de la actualidad:  ¿Es posible creer en Dios? El rostro del Creador. El dilema de Epicuro. La Biblia ante el enigma del mal. Job y Cristo: dos actitudes frente al mal. ¿Es culpable Dios del mal físico? El Creador es incausado. La idea de la eternidad. El espíritu creó la materia. Quien todo lo puede. En libertad absoluta. ¿es inmutable el Creador? Dios tiene personalidad. Estar a la vez en todas partes. El Creador ama la sofisticación. ¿Existe la perfección? Providencia y plan divino. Amor por la diversidad. Neuronas que creen en Dios ¿Existe el gen de Dios? ¿Primate salvaje o persona consciente? La mente del universo es el Dios de la Biblia.

    Intencionadamente he reproducido aquí las ideas maestras que circulan por las 191 páginas del libro. Lo he hecho para advertir al lector que está ante una obra diferente.  Su autor prueba que la realidad de Dios se atestigua en la realidad del mundo. Hay relación entre la realidad que nosotros conocemos y vivimos y la realidad de la revelación divina . Esto es tan evidente, que Cruz se pregunta cómo es posible que el hombre de ciencia, o todo aquél que conoce los resultados de la ciencia contemporánea, pueda seguir profesando el ateismo o el materialismo, “pues todo lo que sabemos apunta más bien en la dirección de una mente creadora capaz de diseñar el cosmos”, dice.

    Catedrático de Biología, científico creyente en la existencia de Dios, este último libro de Antonio Cruz insiste en un hecho que no admite dudas: Dios es el gran tema humano, el gran tema que inspira la ciencia, que cimenta la sociedad e ilumina la cultura. Dios no sólo anda entre los pucheros, como dicen que decía Santa Teresa. Dios anda también entre los ateos, quienes al negar su existencia suponen su esencia.

    Preocupado por estos temas, y expuestos anteriormente en otros libros suyos, Cruz sabe que la física moderna, la ciencia del big-bang, de los agujeros negros y del caos ha desembocado en la teología. Los físicos y científicos modernos vuelven desde nuevas premisas, desde los nuevos hallazgos, a hacer las mismas preguntas de siempre;  ¿Hay un relojero que ha fabricado el reloj del Universo? Sí, responde Cruz. Es este “Ser Supremo creador de las galaxias que brillan en el universo y también el que se dejó clavar en una humillante cruz romana para morir en nuestro lugar.”

    Ficha técnica

    Título: El Dios Creador

    Autor: Dr. Antonio Cruz.

    Editorial: Vida, 7500 N.W. Street, Suite 239, Miami, Florida 2005

    ISBN: 9780829747195

  • El Evolucionismo en apuros

    Silvano Borruso es ingeniero agrónomo y desde 1960 ejerce la docencia en la Strathmore School, en Nairobi (Kenya). Su dedicación vocacional al pensamiento filosófico le ha llevado a ser traductor de San Agustín y de Santo Tomás. La obra que presentamos a continuación, El evolucionismo en apuros, no es tanto fruto de una especialización profesional, sino el cúmulo de pequeñas inquietudes intelectuales en torno al evolucionismo. El propio autor confiesa que todo empezó con pequeñas objeciones al evolucionismo que recogía en papeles sueltos para luego exponerlas a sus alumnos. Con el tiempo las dudas y los contra argumentos se fueron acumulando. Por fin, el material ha dado para todo un libro que muchos editores no se atrevieron a publicar. La editorial Criterio Libros se ha lanzado a la aventura de proponer un texto en el que, como mínimo, el lector encontrará argumentos que no se suelen leer y menos pensar.

    La obra empieza con un “Status questionis”. En ella se constata que la teoría evolucionista sigue siendo eso, una teoría. Sin embargo es una teoría que ha adoptado el postulado de principio insdiscutible, por buena parte de la comunidad científica. Empero, esta postura es fundamentalista pues no se quiere dejar espacio a la más mínima duda sobre la toería. Más aún normalmente el propio término “evolución” constata el autor sólo es utilizado por la comunidad científica cuando se habla al público profano. Por el contrario en el quehacer diario de la comunidad científica se opera siempre como si la realidad fuera estática y no sometida a evolución.

    Sigue al “Status questionis”, una parte titulada “Problemas imaginarios”. En esta breve parte, se propone que el “evolucionismo” no es un problema científico, sino esencialmente filosófico pues exige determinar si la metria es creada o es eterna, si las sustancias son inmutafres o si puede darse un “transformismo” de las sustancias. Además propone el autor las consecuencias teológicas del evolucionismo, cuando es utilizado contra el fundamentalismo bíblico propiamente protestante. Así descubre que el “evolucionismo” las más de las veces es un conjunto de argumentos que no responden a una vocación científica hacia la verdad, sino un odio a la fe. Por último, en esta parte, se quiere descubrir que el agarrase a la cuestión evolucionista es por la ausencia de una capidad por explicar el mundo y su formación de otra forma.

    Por fin, en una tercera y más extensa parte, titulada “Problemas reales”, el autor expondrá sus objeciones a la teoría evolucionista. Se suceden en la exposición todos aquellos “problemas” que el evolucionismo no ha podido afrontar. En primer lugar el paso del mundo orgánico al inorgánico. Hasta ahora toda explicación sobre la aparición de la vida ha quedado en meras suposiciones sin otro fundamento que la imaginación. Ante ello, la mayoría de científicos han optado por una lacónica teoría de la “generación espontánea”. En el capítulo dedicado a analizar la teoría de la generación espontánea es donde Borruso despliega los argumentos más contundentes y la lógica más aplastante. Seguidamente, en otro capítulo, se analiza los problemas para intentar explicar la aparición del ADN por “generación espontánea”. Los problemas para defender esa teoría no sólo son bioquímicos, sino que además, el ADN es un código y todo código exige una programación. A continuación Borruso revisará los problemas morfológicos y anatómicos que plantean las teorías evolucionistas. Lo que muchos evolucionistas solucionan en un abrir y cerra de ojos debe ser sometido a cuidadoso análisis. Por ejemplo la evolución de ciertos huesos que permiten oir que pasan -con el tiempo- a ser parte de la mandíbula. Esta “transformación en el tiempo”, podría dejar a ciertos animales varios cientos de miles de años sin comer. Un argumento contundente en el que, por cierto, los evolucionistas no suelen caer. Así a lo largo de varios capítulos se van recogiendo objeciones e ingeniosas argumentaciones sobre temas geológicos, paleontológicos o radiométricos.

    Este libro es especialmente recomendable para todos aquellos que en algún momento de su vida se han cansado de ver como el evolucionismo era utilizado como un arma contundente contra la fe. Aunque sospechosamente el propio evolucionismo no deja de ser una “fe” más fundamentalista. También hemos de advertir que el libro es de divulgación y el lector no debe esperar argumentos complejos que exijan conocimientos científicos superiores.

    Ficha técnica

    Título: El Evolucionismo en apuros

    Autor: Silvano Borruso.

    Editorial: Criterio Libros, 2001

    ISBN: 8495437023

  • El Mundo que pereció

    Una reformulación de las evidencias de la historicidad del diluvio del Génesis y de sus implicaciones geológicas, constituye a la vez una divulgación de la línea argumental de la extensa obra clásica El Diluvio del Génesis y una secuela a la misma.

    Aporta nuevos datos que dan evidencia de la formación rápida de formaciones geológicas bajo condiciones cataclísmicas, tesis propuesta en El Diluvio del Génesis pudiéndose citar entre ellos el estallido del monte Santa Helena:

    «Desde 1980 se han formado estratos de hasta 180 metros de espesor ... incluyendo láminas y lechos de ceniza de piedra pómez fina desde un milímetro de espesor hasta más de un metro de espesor, cada una representando sólo unos cuantos segundos hasta varios minutos de acumulación. ... El monte Santa Helena nos enseña que las capas estratificadas que comúnmente caracterizan las formaciones geológicas pueden formarse muy rápidamente mediante procesos de flujo. ...»(pág. 100)

    También incluye un análisis y refutación de los ataques de J. F. van der Fliert y Davis A. Young contra la obra El Diluvio del Génesis, con un estudio acerca de la naturaleza de la Revelación.

    Ficha técnica

    Título: El Mundo que pereció

    Autor: Dr. John C. Whitcomb.

    Editorial: Portavoz, Grand Rapids, EE.UU., 1981

    ISBN: 0-8254-1867-4

  • El Origen del Sistema Solar

    Tenemos aquí un excelente análisis de las diferentes y mutuamente exclusivas teorías naturalistas acerca del origen del Sistema Solar, exponiendo las múltiples contradicciones en que se hallan sumidas.

    Se documenta, además, la invalidez de todas ellas. Se hace asimismo una consideración de la posición epistemológica de la teoría de «la doble revelación» y del racionalismo subyacente a ella.

    Incluye un apéndice sobre «la Edad del Sistema Solar», por el geofísico doctor Slusher.

    Ficha técnica

    Título: El Origen del Sistema Solar

    Autor: John C. Whitcomb, Jr., Th. D. y Harold S. Slusher, D. Sc.

    Editorial: CLIE, Terrassa (Barcelona) ESPAÑA, 1980

    ISBN: 84-7228-547-2

  • El Planeta Privilegiado

    La tesis de este libro es de lo más atrayente. Nuestro planeta no sólo tiene unas condiciones únicas que lo hacen habitable, lo cual es maravilloso y desafía a todo azar, sino que además ocupa un lugar privilegiado en el cosmos. Hay quien habla de “diseño inteligente” y quien piensa que alguien muy Inteligente pensó el mundo para los hombres.

    El planteamiento es muy sugerente. Se puede resumir con un párrafo del libro:

    “Lo que defendemos es que las condiciones de la Tierra permiten una sorprendente diversidad de medidas, desde la cosmología y la astronomía galáctica, hasta la astrofísica estelar y la geofísica. Y permiten esta rica diversidad mucho mejor que si la Tierra hubiese sido especialmente preparada para, digamos, uno de esos tipos de medida”.

    Cada vez se insiste más, refutando así las teorías del puro azar, en que hay demasiadas coincidencias críticas (desde la masa de los neutrones hasta la fuerza de expansión del universo), como para reducirlo todo a una casualidad. El hombre, leyendo en el libro de la naturaleza se maravilla y advierte que debe haber un significado más profundo en las cosas. Ciertamente, no basta con los datos, aunque sean elocuentes, sino de cómo cada cual decida mirar la realidad que le rodea.

    Este libro aporta mucha información, con lenguaje suficientemente divulgativo sin dejar de ser riguroso, para permitirnos hacer un juicio desde el asombro y la honestidad. Pero lo más novedoso en él es esa perspectiva anunciada en el subtítulo: Cómo nuestro lugar en el cosmos está diseñado para el descubrimiento.

    Descubrir no sólo exige tener los datos al alcance. También pide disponer del ingenio suficiente para saber descubrirlos y entenderlos. No se trata de rebatir al azar con datos, sino con algo previo: están ahí a nuestro alcance y debe ser porque quieren ser vistos. Una especie de vuelta al calcetín en un debate entretenido que, por lo general, es más ideológico que científico.

    Ficha técnica

    Título: El Planeta Privilegiado

    Autor: Guillermo González / Jay Wesley Richards.

    Editorial: Palabra

    ISBN: 8482399896

  • Evolucionismo y Conocimiento Racional

    El Neodarwinismo es un modelo científico fallido que se desvanece ante su contrastada incapacidad para explicar los datos de la realidad que los avances científicos van descubriendo día a día.

    Ello nos obliga a plantearnos de nuevo todos los interrogantes en relación al misterio de nuestros orígenes. ¿Es el evolucionismo una propuesta con base científica suficiente? ¿Qué grado de certeza podemos albergar al respecto? ¿Qué modelo de cambio biológico, científicamente verificable, puede hacerlo creíble? ¿Qué conclusiones filosóficas, en términos de causalidad, se pueden derivar de los nuevos datos de la biología y la genética más avanzadas?

    Este libro presenta un análisis actual, exhaustivo y riguroso de las propuestas en disputa en el seno de la comunidad científica en relación al debate sobre los orígenes de la vida y del ser humano, así como de sus inevitables implicaciones filosóficas.

    Una lectura que le ayudará a descubrir la ineludible huella de Diseño Inteligente en la Naturaleza.

    Ficha técnica

    Título: Evolucionismo y Conocimiento Racional

    Autor: Felipe Aizpún Viñes.

    Editorial: CreateSpace April 2010

    ISBN-10: 1452800790

    ISBN-13: 978-1452800790

  • Geologia: ¿Actualismo o Diluvialismo?

    Esta monografía es la feliz combinación de Grinnell, un historiador de la ciencia, y Morris, un hidrólogo. Grinnell hace un estudio histórico del verdadero origen del moderno pensamiento geológico y de sus implicaciones, y señala que el rechazo del Diluvialismo anterior a Lyell no fue debido a la emergencia de nuevos datos, sino a la supresión selectiva de parte de ellos, y a la reinterpretación de otros en base de un gradualismo filosófico apriorístico.

    El actualismo geológico no constituye una conclusión científica, sino que es una premisa filosófica. Morris hace un análisis de la naturaleza realmente cataclísmica de las formaciones geológicas, y hace patente que es necesaria una explicación catastrofista diluvial.

    Se expone también la interpretación diluvialista de los depósitos fosilíferos, que constituyen la clave de muchas características que evaden a cualquier otra interpretación.

    Ficha técnica

    Título: Geologia: ¿Actualismo o Diluvialismo?

    Autor: Henry M. Morris, Ph. D., y George Grinnell, M.A..

    Editorial: CLIE, Terrassa (Barcelona) ESPAÑA, 1980

    ISBN: 84-7228-515-4

  • Iconos de la Evolución

    Icons of Evolution (Regnery, 2000), del biólogo molecular doctor Jonathan Wells, destaca cómo la mitología, las falsedades y los fraudes dentro de los actuales círculos científicos pasan como evidencia en favor de la evolución darwinista.

    Icons of Evolution examina diez de los más destacados argumentos que usan los neodarwinistas como ejemplos de evidencia en favor de la evolución, y expone cómo cada uno de ellos es tergiversado y abusado para apoyar la teoría darwinista del naturalismo.

    «Los darwinistas dogmáticos afirman que nada en biología tiene sentido excepto a la luz de la evolución,» dice Wells, miembro Senior del Centro para la Renovación de la Ciencia y de la Cultura del Instituto Discovery.

    «Luego tergiversan las evidencias para promover su opinión. La verdad es que nada en biología tiene sentido excepto a la luz de la evidencia.»

    De hecho, dice Wells, «resulta que la evidencia no es evidencia en absoluto. A lo largo de la década pasada se han presentado fraudes científicos conocidos como evidencia de evolución, como los dibujos falseados de embriones de Haeckel y el mito de la polilla del abedul».

    Muchos de los principales libros de texto de biología para instituto y universidad presentan a los estudiantes con dibujos de similitudes entre embriones de peces y de humanos, y afirman que estas similitudes constituyen evidencia de que los peces y los humanos comparten un antecesor común.

    «Los embriólogos han sabido durante más de un siglo que estos dibujos estaban falseados,» afirmó Wells. Se emplean fotografías de polillas de colores claros y oscuros sobre troncos de árboles para enseñar a los estudiantes cómo la selección natural alteró las proporciones de ambas formas cuando los árboles se oscurecieron debido a la polución durante la revolución industrial.

    Desde la década de 1980, los científicos han sabido que las polillas ni siquiera se posan sobre los troncos de los árboles, y que todas las fotografías eran montajes, añadió Wells.

    «En Icons of Evolution el doctor Wells ha denunciado de manera brillante las exageradas pretensiones y engaños que han persistido en los tratamientos de los orígenes en los libros de texto normativos de biología, a pesar de evidencia contraria,» afirma el doctor Dean Kenyon, catedrático de biología en la Universidad Estatal de San Francisco.

    «Jonathan Wells nos ha hecho un gran servicio, tanto a la comunidad científica como a los educadores y al público en general.»

    Además de los dibujos fraudulentos de Haeckel y del mito de la polilla del abedul, algunas de las otras falsas o engañosas imágenes descritas de forma detallada por el doctor Wells en Icons of Evolution incluyen:

    * Una redoma de laboratorio conteniendo una simulación de la atmósfera primitiva de la tierra, en la que chispas eléctricas producen los componentes químicos básicos de las células vivientes;

    * El árbol evolutivo de la vida, reconstruido de un gran y creciente cuerpo de evidencia fósil y molecular;

    * Estructuras óseas similares en el ala de un murciélago, la aleta de una marsopa, la pata de un caballo y la mano de un hombre, que indican su origen evolutivo a partir de un antepasado común;

    * Las moscas de la fruta con un par extra de alas, lo que muestra que las mutaciones genéticas pueden proveer los materiales brutos para la evolución.

    «Wells demuestra con pasmosa claridad que los ejemplos de libro de texto que los darwinistas mismos han escogido como las columnas de su teoría son todos ellos falsos o engañosos,» dice el doctor Michael Behe, autor de La Caja Negra de Darwin y Catedrático de Ciencias Biológicas en la Universidad de Lehigh en Pennsylvania.

    «Este es uno de los libros más importantes que se hayan escrito jamás acerca de la controversia evolucionista,» dice Phillip E. Johnson, Catedrático de Leyes, Universidad de California en Berkeley, autor de Proceso a Darwin y de The Wedge of Truth [La Cuña de la Verdad].

    «Muestra cómo la devoción a la ideología darwinista ha llevado a libros de texto repletos de falsas informaciones.»

    El doctor Wells es Miembro Senior del Centro para la Renovación de la Ciencia y de la Cultura del Instituto Discovery y posee un doctorado (Ph.D.) en Biología Molecular y Celular de la Universidad de California en Berkeley. Es autor del libro de inminente publicación en inglés Icons of Evolution [Iconos de la Evolución] (Regnery, octubre 2000) y de la obra Charles Hodge's Critique of Darwinism [La crítica de Charles Hodge al Darwinismo] (Edwin Mellen Press, 1988).

    Opiniones acerca de Icons of Evolution

    Los dirigentes científicos nos dicen que la ciencia es la búsqueda de la verdad, y que la ciencia no puede coexistir con mentiras. Todos damos por supuesto que los textos contienen sólo unas pocas erratas y unos errores factuales menores. Pero, ¿es esto realmente así? El público debería ser consciente de cómo los libros de texto por todo nuestro sistema educativo abusan de estos iconos, y al afrontar esta cuestión, Wells ha hecho un gran servicio al público. Sus argumentos son fáciles de seguimiento para el gran público. Sin embargo, la extensa cobertura de todos los iconos del Darwinismo en los distintos campos de la biología, con extensas notas de investigación, hace de este volumen una valiosa obra de referencia para el biólogo profesional. Icons of Evolution es una lectura obligada para todos los que tengan un interés en la ciencia, y especialmente en los argumentos en favor y en contra del Darwinismo.

    Paul Chien, Departamento de Biología, Universidad de San Francisco

    Jonathan Wells nos ha hecho un gran servicio, tanto a la comunidad científica como a los educadores y al público en general. En Icons of Evolution ha denunciado de manera brillante las exageradas pretensiones y los engaños que han persistido durante décadas en tratamientos estándar de los libros de texto de biología sobre orígenes, a pesar de la evidencia en contra. Estas pretensiones han sido repetidas con tanta frecuencia que parecen irrefutables, esto es, hasta que uno lee el libro de Wells.

    Dean H. Kenyon, Catedrático de Biología, Universidad Estatal de San Francisco

    Jonathan Wells demuestra con pasmosa claridad que los ejemplos de libro de texto que los darwinistas mismos han escogido como las columnas de su teoría son todos ellos falsos o engañosos. ¿Qué implica ello acerca de sus criterios científicos? ¿Por qué debería ahora nadie creer en ninguno de sus otros ejemplos?

    Michael J. Behe, Catedrático de Ciencias Biológicas, Universidad de Lehigh, Pennsylvania

    Ficha técnica

    Título: Icons of Evolution

    Autor: Dr. Jonathan Wells.

    Editorial: Regnery, 2000

    ISBN: 0 89526 276 2

  • La Caja Negra de Darwin

    Reseña del Dr. Antonio Cruz

    El bioquímico norteamericano, Michael J. Behe, -profesor en la Universidad Lehigh de Pensilvania- publicó un libro en 1996 titulado, La caja negra de Darwin, (que fue traducido al español tres años después por la editorial Andres Bello).

    En esta obra desarrolla el argumento de los llamados órganos o sistemas irreduciblemente complejos. Behe denomina así a determinadas estructuras y funciones fisiológicas de los seres vivos que suelen estar compuestas por varias piezas o etapas que interactúan entre sí, dependiendo unas de otras y contribuyendo entre todas a realizar una determinada función básica.

    Si se elimina una sola de tales piezas o etapas, el sistema deja automáticamente de funcionar.

    El autor argumenta que un sistema así no se puede haber producido por evolución de lo simple a lo complejo, como propone el darwinismo, porque cualquier precursor que careciera de una parte concreta sería del todo ineficaz. Por tanto, tales órganos o sistemas biológicos habrían tenido que originarse necesariamente como unidades integradas para poder funcionar de manera correcta desde el principio.


    El ejemplo más sencillo propuesto por Behe es el de la vulgar ratonera. Mediante tal artilugio, formado básicamente por cinco piezas, se persigue sólo una cosa, cazar ratones. La plataforma de madera soporta un cepo con su resorte helicoidal y una barra de metal para sujetar el seguro que lleva atravesado el pedacito de queso. Si se elimina una de tales piezas, la ratonera deja de funcionar. Se trata, por tanto, de un sistema irreduciblemente complejo.

    Cualquier sistema biológico que requiera, como la ratonera, varias partes armónicas para funcionar puede ser considerado como irreduciblemente complejo. El ojo, que tanto preocupaba a Darwin, es en efecto uno de tales sistemas porque cuando un simple fotón de luz penetra en él y choca con una célula de la retina, se pone en marcha toda una cadena de acontecimientos bioquímicos, en la que intervienen numerosas moléculas específicas como enzimas, coenzimas, vitaminas e incluso iones como el calcio y el sodio. Si una sola de estas precisas reacciones se interrumpe, la visión normal resulta imposible e incluso puede sobrevenir la ceguera.

    Behe señala que la extrema sofisticación del proceso de la visión elimina la posibilidad de que el aparato ocular se haya originado mediante la transformación gradual que plantea el evolucionismo. Para que el primer ojo hubiera podido ver bien desde el principio era necesario que dispusiera ya entonces, de todo el complejo mecanismo bioquímico que posee en la actualidad. ¿De qué valdría un diez o un treinta por ciento de ojo? Por tanto, el ojo no pudo haberse producido por evolución como propuso Darwin, sino que manifiesta claramente un diseño inteligente que le debió permitir funcionar bien desde el primer momento. De otro modo, la misma selección natural, a la que tanto apela el darwinismo, se habría encargado de eliminar cualquier forma que no funcionase correctamente.

    Los seres vivos muestran numerosas estructuras semejantes al ojo que paralizan cualquier intento científico de explicar sus orígenes por transformación lenta y progresiva. Desde la singular forma de los flagelos que poseen las bacterias hasta el propio código genético, pasando por los numerosos orgánulos celulares o la síntesis de proteínas y otras moléculas biológicas, como el ADN o el AMP. También el proceso de coagulación de la sangre va contra la teoría de la evolución, ya que depende de una cascada de reacciones bioquímicas en cadena que están subordinadas las unas a las otras y, por tanto, debieron funcionar adecuadamente desde el principio.

    Darwin escribió estas palabras en El Origen de las Especies:

    “Si pudiera demostrarse que existió algún órgano complejo que tal vez no pudo formarse por modificaciones ligeras, sucesivas y numerosas, mi teoría se vendría abajo por completo”

    (Darwin, 1980: 199).

    Behe piensa que la existencia de dichos órganos complejos ya ha sido demostrada por la bioquímica moderna.

    No obstante, algunos científicos evolucionistas le han objetado que su explicación de la trampa para cazar ratones tiene un defecto. Quizás una ratonera no sirva para atrapar ratones, sobre todo si le falta el cepo o la barra de metal, pero tales piezas por separado podrían ser útiles para fabricar un clip de corbata o un anzuelo perfectamente funcionales. Es decir, partes de las sofisticadas máquinas biológicas actuales pueden haber tenido diferentes funciones en el pasado y la evolución originaría máquinas complejas, copiando, modificando o combinando proteínas que antes habían sido usadas para otras cosas.

    A mi modo de ver, semejante objeción no anula en absoluto el argumento de Behe. Es evidente que una determinada proteína, más o menos modificada, puede ser usada para diferentes funciones, igual que un ladrillo puede servir para construir una barraca o una lujosa mansión, pero la multiplicidad de usos que pueda tener una molécula no demuestra que la estructura o mecanismo del que forma parte se haya originado sin un diseño previo. Por el contrario, de la misma manera que cualquier edificio requiere un diseñador, los sistemas irreduciblemente complejos, a que se refiere Behe, exigen también la existencia de una inteligencia que los haya planificado. La evolución ciega y al azar es incapaz de generar ratoneras eficaces por muchos anzuelos, agujas de corbata o clips que se le echen.

    Afirmar lo contrario exige también grandes dosis de fe naturalista.

    Ficha técnica

    Título: La Caja Negra de Darwin

    Autor: Michael J. Behe.

    Editorial: Andrés Bello Enrique Granados 113, Pral. 1º

    ISBN: 84-95407-02-7

  • La Ciencia ¿Encuentra a Dios?

    A lo largo del siglo XX, la ciencia ha hecho descubrimientos espectaculares.

    Y todos ellos confluyen en un punto: la necesidad de recurrir a la idea de un designio inteligente para explicar la creciente complejidad del universo. La física ha demostrado que el cosmos tuvo un comienzo, que el universo es mucho mayor, más complejo y más maravilloso de lo que en principio se intuía.

    La biología, desentrañando los misterios del gen y los mecanismos irreductiblemente complejos, ha puesto en tela de juicio el desarrollo evolutivo a través de mutaciones aleatorias. El origen de la vida sigue siendo inexplicable sin la neurología, al investigar el comportamiento del cerebro humano en relación a la espiritualidad, está descubriendo que las conclusiones de Sigmund Freud, al afirmar que la religión es un espejismo, eran precipitadas y reduccionistas. El cerebro, visto como una simple computadora desligada de todo elemento trascendente, no encaja a la hora de explicar la complejidad y la peculiaridad de la conciencia humana.

    Las cosas han cambiado tanto que se ha invertido el proceso. Antaño eran los apologistas cristianos los que tenían que esforzarse en argumentar la existencia de un Creador, hoy son algunos científicos ateos los que investigan febrilmente tratando de apartarle de la escena. Hace unos años, creer en Dios requería un salto de fe, ahora cada vez hace falta más fe para seguir negando su existencia.

    El científico cristiano Antonio Cruz, biólogo y pastor, en un lenguaje asequible pero sin perder por ello su valor científico, con la ayuda de imágenes, esquemas y diagramas, explica en estas páginas los más recientes descubrimientos de la nueva ciencia que apuntan hacia la realidad de Dios. Con ello, abre un nuevo horizonte en el campo de la apologética cristiana para el siglo XXI.

    Ficha técnica

    Título: La Ciencia ¿Encuentra a Dios?

    Autor: Dr. Antonio Cruz.

    Editorial: CLIE

    ISBN: 8482674544

    ¿Dónde puedo conseguirlo?

    Editorial CLIE

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    La Ciencia ¿Encuentra a Dios?

  • La firma está en la célula

    En una escena que parece sacada directamente de una novela de Henry James, Stephen Meyer, en aquellos entonces un estudiante americano de postgrado en la Universidad de Cambridge, Inglaterra, metió lo que se dice la pata. Cuando un prestigioso profesor visitante estaba en el turno de preguntas después de dar una  conferencia, Meyer le pidió algunas fuentes acerca del tema que se trataba. El profesor le respondió con cortesía, pero Meyer se quedó con una extraña sensación de que había algo que no estaba bien. Después, Meyer fue tomado aparte por uno de los catedráticos de Cambridge. En su sofisticado acento de Oxbridge, el amable catedrático le dijo a Meyer que admitir ignorancia podría estar bien en América, pero que era mala educación en Cambridge. En palabras del catedrático: «Aquí todo el mundo se dedica al bluf, y si quieres triunfar, tienes que aprender la técnica del bluf también».

    Este libro es un testimonio de que, afortunadamente, este consejo nunca arraigó en Meyer. Porque después de abandonar su vida de geofísico en busca de petróleo para Atlantic Richfield, y después de conseguir un doctorado en Cambridge, continuó haciendo preguntas al comenzar de forma humilde pero resuelta su nueva búsqueda: tratar de comprender el origen y la base de la vida.

    Nauralmente, esta es una antigua búsqueda. Y desde entonces y hasta ahora, la mayoría de las personas han creído que el sublime orden que vemos en la naturaleza tiene que ser producto de un diseño. Pero Charles Darwin argumentó que el diseño deliberado es un espejismo. La naturaleza por sí sola, mediante un proceso accidental de prueba y error, llamado selección natural, había producido durante largas eras esta inefable armonía.

    Sin embargo, a pesar de sus batallones de seguidores militantes y de su aceptación por parte de la mayoría de las personas educadas, la teoría de Darwin, desde el principio, se sostenía sobre unos débiles apoyos. Consiguió aceptación principalmente debido a razones culturales. Las ideas progresistas habían conseguido llegar a ser dominantes durante el siglo XIX, y de forma correspondiente las instituciones tradicionales eran objeto de ataque, principalmente la religión. En este contexto, las críticas de Darwin fueron atacadas como retrógradas y como religiosamente motivadas, a pesar de su objetividad científica y su rigor. Esta traicionera forma de polémica prosigue hasta el día de hoy.

    En este sentido, el amplio y completo compendio del doctor Meyer constituye un asalto final y devastador contra el pueblo de Potemkin darwinista. Y que este extraordinario tratado se publicase en 2009, que fue a la vez el 200 aniversario del nacimiento de Darwin y el 150 aniversario de la publicación de El Origen de las Especies, añade un carácter de clausura a este destructivo episodio darwinista en la historia occidental.

    Viajar a lugares extraños y exóticos influyó profundamente en las perspectivas tanto de Darwin como de Meyer. Darwin a América del Sur, y Meyer al interior de la célula orgánica. Aunque en sus aventuras Darwin vio la gran prolijidad de la vida, no tenía ni idea de la complejidad microscópica en el interior de cada célula, de las que tenemos billones en nuestros cuerpos. Para él, las células eran meros grumos de protoplasma, toscos instrumentos como componentes constructivos. Pero para Meyer, como para la ciencia moderna, las células son abrumadoramente complicadas y proporcionan la base para la vida.

    Meyer comenzó su viaje cuando las circunstancias le llevaron a una conferencia sobre el tema del origen de la vida. Esta conferencia le llevó a la conciencia de cuán perpleja se siente la ciencia acerca de cómo comenzó la vida. Luego Meyer se dio cuenta de que la teoría de Darwin presentaba un inmenso vacío al no proporcionar ninguna explicación para la transición desde la materia inerte hasta la vida.

    Los darwinistas coetáneos ignoran este vacío cuando les conviene. Sin embargo, cuando hablan a sus fieles, pronostican confiados que la selección natural cubrirá este vacío, y que con ello se proporcionará una explicación naturalista global para la aparición de la vida.

    El doctor Meyer cuenta una historia más precisa acerca de los tanteos para intentar comprender la estructura fundamental de la vida.

    Los primeros discípulos progresistas de Darwin pensaban que como el agua procede de una mezcla de hidrógeno y oxígeno, siendo ambos diferentes del agua, quizá entonces la vida podría también emerger de alguna combinación de sustancias químicas simples. Aquel período, en el que se conocía mucho menos tanto acerca de la historia de la Tierra como de la complejidad de la vida, fue un último y fugaz tiempo en el que esta ingenuidad fue posible. Sin embargo, hacia la década de 1920, un destacado pionero en los estudios acerca del origen de la vida, el ruso Aleksandr Oparin, escribió: «El problema de la naturaleza de la vida y el problema de su origen se han hecho inseparables». Esta observación infundió confianza a Meyer acerca de la dirección que su búsqueda estaba tomando.

    Durante la primera mitad del siglo XX, a pesar del bombo publicitario que se daba a la promesa de simular la vida en el laboratorio, los científicos se veían crecientemente frustrados por sus fracasos. Cosa irónica, o quizá no tan irónica, al mismo tiempo iban acumulándose los avances en biología molecular y en la comprensión de la herencia genética.

    Retrotrayéndonos a la década de 1860, Gregor Mendel, experimentando con sus icónicos guisantes, realizó el descubrimiento original de los rasgos hereditarios característicos. Los conocimientos que él aportó junto con la ayuda de modernas tecnologías como los rayos X y ultrasonidos en el siglo XX posibilitaron imágenes crecientemente más nítidas del interior de la célula. Y el paisaje en el interior de la célula involucra toda una variedad de moléculas, estructuras proteínicas como las mioglobinas, configuraciones contorsionadas, extrañas, tridimensionales recordando a Jackson Pollock. Hay también centrosomas, orgánulos y una asombrosa batería de otras estructuras bioquímicas.

    En 1953, Watson y Crick descubrieron la estructura en hélice de la molécula de ADN que reside en el núcleo de la célula. En palabras de Meyer:

    «Las secuencias de bases de nucleótidos en el ADN y las secuencias de los aminoácidos en las proteínas son sumamente improbables, y por ello tienen una gran capacidad de almacenamiento de información»

    Esto es, cuanto más largas y más complicadas sean estas cadenas bioquímicas, tanta más información llevan; y, correspondientemente, se hace menos probable que estas cadenas bioquímicas funcionales llegaran a existir por azar.

    Además, el doctor Meyer nos informa que la construcción de una célula funcional demanda más que sólo la información genética que se acaba de mencionar aquí.

    «También hubiera necesitado, como mínimo imprescindible, de un conjunto de proteínas y moléculas de ARN preexistentes —polimerasas, ARNs de transferencia» y muchos otros ingredientes.

    Además, la construcción de la arquitectura de una célula «hubiera exigido otros componentes preexistentes».

    Meyer calcula que

    «las probabilidades de conseguir siquiera una sola proteína funcional de longitud modesta (150 aminoácidos) por azar de una sopa prebiótica no son superiores a 1 en 10164»

    Cuando consideramos que en el universo conocido hay 1080 partículas, parece que las probabilidades para la construcción al azar de una proteína son prácticamente cero. Su trabajo como geofísico familiarizó a Meyer con las computadoras y la nanotecnología de sus capacidades de almacenamiento de información codificada digital. Esta experiencia lo abrió a la realidad de que estos procesos existen dentro de la arquitectura microscópica de la célula, donde la información genética también se transfiere, indexa y almacena para un uso posterior.

    La tesis de Meyer es que el azar no es capaz de producir estas moléculas bioquímicas con una organización funcional tan armónica. Esta disposición tan improbable la designa como «complejidad especificada», un concepto que toma prestado del matemático y filósofo William Dembski.

    Sin embargo, los materialistas darwinistas arguyen que fuerzas naturales como el viento y la erosión han producido accidentalmente la majestuosa arquitectura del Gran Cañón, de modo que, ¿por qué no pueden fuerzas naturales de alguna clase producir la arquitectura de la célula?

    Cierto, unas fuerzas naturales y carentes de inteligencia produjeron el Gran Cañón. Pero son incapaces de producir las armonías orquestadas, especificadas y complejas de La Suite del Gran Cañón de Ferde Grofé. O bien, para ofrecer una comparación más cercana en lenguaje, comparemos el Dr. Seuss y Finnegans Wake. Mientras que la primera obra es repetitiva y predecible, la segunda está abundantemente repleta de contexto lleno de sentido, aunque superficialmente pueda parecer desorganizada.

    Este conocimiento llevó a  Meyer a plantear la pregunta fundamental:

    «¿Cuál es el mejor candidato como principio explicativo fundamental, aquello de lo que procede en último término la complejidad especificada o información? ¿La mente, o la materia?»

    Meyer responde:

    «Nuestra experiencia uniforme constata que las mentes tienen la capacidad para producir información especificada». Los procesos materiales no inteligentes no tienen tal capacidad. Por tanto, el diseño inteligente «constituye una inferencia a la mejor explicación».

    En una encantadora sección titulada «Cambridge, moderno y antiguo», Meyer visita los lugares en Cambridge donde trabajaron científicos pioneros. Destacado entre estos estaba Isaac Newton, que planteaba esta cuestión:

    «¿Cómo llegaron a ser los cuerpos de animales inventados con tanto artificio? ...  ¿Fue acaso el ojo inventado sin conocimiento de la óptica, y el oído sin conocimiento de los sonidos?»

    Meyer se hace eco de estos sentimientos al preguntar:

    ¿Cómo pudieron sobrevivir los genes y las proteínas, y mucho menos reproducirse, antes que llegase a existir «el extraordinariamente complejo contexto organísmico cuando parece que sólo pueden funcionar en el seno del mismo?»

    Teorías materialistas como la evolución no pueden ni empezar a explicar esta planificación tan de arriba abajo. Una vez más, la única causa conocida de estos sistemas de información tan dependientes de un contexto es una mente con conocimiento y previsión.

    De hecho, en el Cambridge antiguo, la idea de que la naturaleza es producto de una mente con propósito proporcionó el crisol en el que se desarrolló la ciencia. Pero, a lo largo de los últimos 200 años, este punto de vista ha sido resistido por los pensadores del Cambridge moderno. Insisten en que, por cuanto el «designio» es una mera creencia religiosa, no es susceptible de falsación; por tanto, es acientífica. Aunque, inmediatamente después de pronunciar esta sentencia, estos críticos comenzaron a acumular argumentos en un intento de falsar el concepto del designio.

    Uno de estos argumentos gira en torno a la idea de que el diseño inteligente sugiere una  interdicción, una «carga frontal» de la naturaleza que viola la regularidad de las leyes naturales. Y, según se desarrolla el argumento, si Dios o alguna entidad es responsable de tal violación, esto meramente nos lleva a la pregunta de «¿Quién hizo a Dios?»

    De nuevo rechazando el consejo que le habían dado en Cambridge de recurrir al bluf, Meyer responde a todas estas cuestiones de forma transparente y exhaustiva.

    La primera cuestión la resuelve argumentando que las explicaciones científicas se apoyan con frecuencia en la discontinuidad de las leyes naturales a fin de explicar algo que se observa en la actualidad. Por ejemplo, Meyer observa que la altura excepcional del Himalaya es resultado de unos factores excepcionales, no observados en ninguna otra parte en tales episodios geológicos. El origen materialista de la vida también recurre a un suceso singular, no a una ley general, para explicar cómo se formó la primera célula viviente.

    La pregunta «¿Quién hizo a Dios?» es también refutada por Meyer. Observa Meyer que las explicaciones materialistas mismas tienen finalmente que descansar sobre suposiciones. Por ejemplo, ¿quién o qué hizo la gravedad junto con las sustancias químicas, las partículas y sus afinidades sobre las que descansan las explicaciones materialistas?

    Como concluye Meyer:

    «Todas las explicaciones causales tienen que finalizar en último término con entidades explicativas que no requieren ellas mismas explicación por referencia a nada más fundamental o primario».

    Aceptar supuestos materialistas y luego rechazar supuestos de designio constituye una forma de razonamiento especioso, como observa Meyer

    Stephen Meyer ha escrito un libro seminal que trata acerca de temas complejos de una forma sumamente atractiva. Construido en forma de una búsqueda científica, el libro acompaña al lector mientras Meyer va gradualmente dándose cuenta de adónde esto le está llevando. Así, por mucho que se compliquen las cosas, esta es una gran historia, repleta de anécdotas iluminadoras, y también de muchos dibujos para facilitar la comprensión de esta, la más trascendental de todas las búsquedas.

    Ficha técnica

    Título: Signature in the cell (La firma en la célula)

    Editorial: HarperOne

    ISBN-10: 0061472794

    ISBN-13: 978-0061472794

  • Las Dataciones Radiométricas: Crítica

    Esta monografía consta de dos secciones. La primera, por el geofísico doctor Slusher, constituye un excelente análisis de las bases apriorísticas, métodos y conclusiones de las dataciones radiométricas.

    ¿Tiene la tierra realmente 5.000 millones de años? A la luz de este análisis, la respuesta es que estos métodos no permiten llegar a semejante conclusión.

    La segunda sección constituye un análisis global de las dataciones radiocarbónicas, su teoría y práctica, efectuadas desde que en 1959 Willard F. Libby comenzó a emplear este método.

    El resultado es una asombrosa confirmación del registro bíblico, como lo revelará la atenta lectura de esta sección.

    Ficha técnica

    Título: Las Dataciones Radiométricas: Crítica

    Autor: Harold S. Slusher, D. Sc., y Robert L. Whitelaw, M. Sc..

    Editorial: CLIE, Terrassa (Barcelona) ESPAÑA, 1980

    ISBN: 84-7228-528-6

  • Los Fósiles y el Diluvio

    Un análisis detallado de los Cefalópodos y de los Micrasters, y otros temas.

    ¿Cómo se formaron las capas estratigráficas de los cefalópodos? ¿Actualismo, o Diluvialismo?

    Éste y otros temas se tratan con rigor en esta recopilación de artículos de la revista Creation Research Society Quarterly (CRSQ).

    Ficha técnica

    Título: Los Fósiles y el Diluvio

    Autor: Varios.

    Editorial: CLIE, Terrassa (Barcelona) ESPAÑA, 1987

    ISBN: 84-7645-192-X

  • Origen y Destino del Campo Magnético de la Tierra

    Esta monografía, producto de los estudios de un distinguido profesor de física de la Universidad de Texas, confirma de una manera decidida los resultados establecidos en las monografías anteriores.

    Debería hacer meditar profundamente a muchos en la época en la que se ha visto la ridiculización sistemática del Obispo Usher por su cálculo de la edad del mundo en base de la cronología bíblica.

    El estudio riguroso de las propiedades y características del campo magnético de la Tierra impone un límite máximo a la edad de ésta... muy reciente.

    Ficha técnica

    Título: Origen y Destino del Campo Magnético de la Tierra

    Autor: Thomas G. Barnes, D. Sc.Ed.

    Editorial: CLIE, Terrassa (Barcelona) ESPAÑA, 1981

    ISBN: 84-7228-584-7

  • Proceso a Darwin

    (Comentario de Eric Schlottman G.)

    El libro Proceso a Darwin, por el Dr. Phillip Johnson, nos provee información que poderosamente desafía a algunas de las presuposiciones de una cosmovisión naturalista.

    El naturalismo –la creencia de que todo lo que existe puede ser explicado puramente en base de causas naturales, sin referencia a ninguna acción o control sobrenaturales- es una cosmovisión que ha influido mucho no sólo en la sociedad en general sino también entre los cristianos.

    Esta perspectiva se reclama el derecho exclusivo de poder llamarse “científica”, pues supuestamente se basa sólo en la observación de los hechos y no en las ideas subjetivas, como es el caso de las religiones que tratan con elementos que no se pueden observar directamente y por lo tanto no se pueden comprobar.

    La teoría de la evolución biológica primero enunciada por Charles Darwin y luego modificada por sucesivas generaciones de científicos, ha sido un elemento fundamental en el naturalismo, pues ofrece una explicación de cómo se originó la vida y cómo ésta ha desarrollado para darnos la gran variedad de seres vivos que existen hoy. Sin ninguna explicación de estos fenómenos, cualquier cosmovisión sería un sistema incompleto y abierta a críticas.


    Según una gran mayoría de los científicos modernos, la evolución ya es mucho más que una teoría, sino un hecho bien establecido por las evidencias. Buscan promover esta teoría como la única explicación aceptable tanto dentro de sus propias disciplinas como en la educación pública. Según ellos, cualquier persona que cuestione la evolución debe ser o un ignorante o un fanático religioso.

    El Dr. Johnson no es ni uno ni otro. Es un abogado distinguido y profesor de leyes en la Universidad de California. Es también uno de los nombres más reconocidos en el movimiento del Diseño Inteligente (o Designio Inteligente), un grupo de científicos y académicos serios que busca demostrar que el origen de la vida y la variedad de especies pueden explicarse mucho mejor si uno admite la intervención de un Creador inteligente, que por algún proceso irracional dirigido por fuerzas estrictamente naturales.

    En su libro Proceso a Darwin, Johnson aplica su conocimiento de la lógica de los argumentos a las afirmaciones de la teoría evolucionista del Darwinismo, y concluye que ésta es más bien una posición basada en un compromiso con el naturalismo, que una ciencia fundamentada en evidencias sólidas. Según el Dr. Johnson, la evidencia para validar el Darwinismo es muy escasa y aún la que se ofrece no es de interpretación inequívoca.

    El registro dejado por los fósiles no nos revela el desarrollo gradual de los organismos ni las muchísmas formas intermediarias que debían de existir si la teoría fuera correcta. Las observaciones de modificaciones producidas por programas de crianza de animales o mejoramiento de las plantas, más bien demuestra que hay límites a la variabilidad que se puede producir en un organismo, aun bajo un control inteligente.

    Los estudios bioquímicos no necesariamente demuestran que haya una relación ancestral entre los organismos actuales, sino que se pueden clasificar en base de sus similitudes a nivel molecular; y también revelan la enorme complejidad de hasta los organismos más sencillos, una complejidad cuyo origen no se puede explicar en base de ningún mecanismo conocido a la ciencia. Debido a los problemas que han surgido con esta teoría, los evolucionistas han tenido que modificarla varias veces para poder acomodar los datos aparentemente incompatibles. No todos los científicos están de acuerdo común en cuanto a estas soluciones; la teoría en su forma actual no es monolítica en sus detalles, sólo en principio.

    Según Johnson, nunca ha habido ningún intento de parte del establecimiento científico de ver si la teoría puede ser desmentida; todos los estudios han sido para buscar evidencias que apoyen la teoría. Si los datos no dan el apoyo buscado, se considera la investigación un fracaso, y rara vez serán publicados los resultados. Esto, como nota el autor, no es un acercamiento científico; el Darwinismo es una pseudo-ciencia que busca explicar todo sin dejar lugar a que la explicación sea hallada falsa.

    ¿Por qué, si la teoría es tan débil, la sigue defendiendo los “expertos” con tanta vehemencia? Johnson observa que el prestigio de los científicos, su poder de influencia social y su acceso a recursos económicos, serían perdidos si se atrevieran a reconocer que se han equivocado. Pero más que eso, partiendo de una cosmovisión naturalista, sencillamente no pueden imaginar ninguna explicación por lo que existe que no sea la evolución. Dios es para ellos nada más una ilusión humana.

    Si yo fuera un proponente de la evolución, me sentiría muy amenazado por este libro, pues es difícil contradecir los argumentos bien razonados que presenta Johnson . Como cristiano, siento compasión por los que están tratando de edificar sus vidas y carreras sobre la arena de una cosmovisión falsa. El Dr. Johnson no escribe para convencer al lector a aceptar la explicación bíblica de la creación, ni siquiera para negar la posibilidad de que haya habido alguna forma de evolución limitada o dirigida. No es un libro evangelístico. Sencillamente saca a la luz las fallas en el argumento de la evolución Darwinista, que sirve de piedra angular para el naturalismo científico. Quizás podamos sacar ejemplos de lo que escribe para poder ayudar a otros que tengan una cosmovisión naturalista a comenzar a dudar de sus presuposiciones– y con la ayuda de Dios a estar más abiertos a la alternativa bíblica de un Dios Creador que no sólo nos diseñó, sino que también nos ama y tiene un plan maravilloso para nuestra vida.

    Para el creyente cuyo pensamiento haya sido influido por ideas naturalistas, el darse cuenta de que la evolución no es ningún “hecho comprobado e incuestionado” puede ayudarle a resolver el conflicto entre las afirmaciones “científicas” y las bíblicas respecto a nuestros origenes, y así ver que uno puede aceptar la autoridad de las Escrituras sin abandonar su intelecto. Este libro se recomienda mayormente para los que estén ministrando a audiencias universitarias y profesionales, donde preguntas de carácter un poco técnico sobre la biología, evolución u orígenes puedan surgir. Sería provechoso que el lector también tenga un conocimiento por lo menos básico de estas disciplinas, pues aunque el autor trata de explicar sus ideas en una forma no muy técnica, sin embargo el seguir su argumento sería más fácil con algún conocimiento anterior de los temas.

  • Teorías sobre el Origen de la Vida: Crítica

    El Doctor Gish, investigador durante muchos años en el campo de la bioquímica, expone en esta monografía unas sobrias consideraciones.

    Se han realizado grandes hazañas en el campo de la bioquímica. Pero debe hacerse una cuidadosa distinción entre las hazañas efectuadas por los científicos en el campo de la química (y la aplicación de estos conocimientos en la obtención de intrincados productos bioquímicos en laboratorios, mediante la aplicación de complicadas técnicas en condiciones de un extremado control), y el pretendido origen evolucionista de la vida al azar a partir de una síntesis de sustancias químicas en la Tierra primitiva.

    Las condiciones de la Tierra primitiva, fueran las que fueran, jamás habrían podido ser el marco del origen de la vida por medios aleatorios y mecanicistas.

    Ficha técnica

    Título: Teorías sobre el Origen de la Vida: Crítica

    Autor: Duane T. Gish, Ph. D.

    Editorial: CLIE, Terrassa (Barcelona) ESPAÑA, 1980

    ISBN: 84-7228-548-0

  • Vida, Herencia y Desarrollo

    Texto de enseñanza, abarca la naturaleza de la vida (incluyendo una sección acerca de la bioquímica), la herencia (genética), y el desarrollo del embrión (epigenética).

    Un cuidadoso estudio que expone lo que estas disciplinas tienen que decir en cuanto al origen, estructura y naturaleza de la vida y de la variación.

    Ficha técnica

    Título: Vida, Herencia y Desarrollo

    Autor: Comité de la Sociedad de Investigación de la Creación.

    Editorial: CLIE, Terrassa (Barcelona) ESPAÑA, 1985

    ISBN: 84-7645-003-6

  • Evolución: ¿Mito o Fraude?

    La teoría de la Evolución de las Especies, entendida desde la concepción darwiniana, transformista o neodarwinista, es una teoría que carece de fundamento científico; tan sólo podría ser admitida como uno de tantos mitos que se han ido elaborando a lo largo de la Historia de la Humanidad. Seguir manteniéndola como una ciencia o como conjunto de hechos científicamente demostrados, podría llegar a calificarse como un fraude científico, cuyos efectos en todos los ámbitos de la cultura en el mundo, pueden ser decididamente nefastos.

    Ficha técnica

    Título: Evolución: ¿Mito o Fraude?

    Autor: Paulino Canto Díaz.

    ISBN: 978-84-605-3963-6

  • El paleontólogo del Museo Británico de Historia Natural duda de la evolución

    “La pregunta es: ¿Me podéis decir cualquier cosa acerca de la evolución, cualquier cosa, que creáis que es cierta? He probado esta pregunta con el personal de geología en el Museo Field de Historia Natural, y la única respuesta que recibí fue el silencio. La probé con los miembros del Seminario de Morfología Evolucionista en la Universidad de Chicago, un grupo muy prestigioso de evolucionistas, y todo lo que conseguí allí fue el silencio durante mucho tiempo, y luego, al final, alguien dijo: «Sí, yo sé una cosa. Que no se tendría que enseñar en los institutos».”

    Colin Patterson, Paleontólogo del Museo Británico de Historia Natural.

  • Por Diseño o por Azar. El origen de la vida en el universo

    Antes del siglo dieciocho, era incuestionable que el universo y el tiempo empezaron cuando Dios los creó. A partir del siglo dieciocho y hasta la mitad del veinte, estuvo en vigor un encarnizado debate entre creacionistas y evolucionistas. En los cincuenta se suponía que la controversia sobre el origen de la vida había quedado resuelta por la evidencia científicamente incontestable de la evolución. Y a finales del siglo XX, el debate entre creacionismo y darwinismo se daba por cerrado con un triunfo por goleada del naturalista inglés.

    Pero ahora, a comienzos del siglo XXI, todo se cuestiona de nuevo. Y en este aspecto, Darwin parece haber seguido los pasos de Marx y Freud. De modo que estamos confrontando de nuevo las antiguas preguntas: ¿Tuvo o no tuvo comienzo el universo?, ¿tiene o no tiene final?, ¿fue diseñado?, ¿surgió por azar?

    Ahora que sabemos que el universo tuvo un principio y conocemos mucho más sobre la vida en la Tierra, ha pasado una cosa sorprendente. La evidencia científica, lejos de dar soporte a un universo ateo y sin sentido, respalda a un universo que estalla de diseño. ¿Cuál es esta evidencia?, y si es tan evidente ¿por qué le está tomando tanto tiempo a la comunidad científica y a nuestra cultura aceptarlo?

    ¿En que se diferencia, pues, este libro, de otros muchos otros que ya existen en el mercado y que tratan este mismo tema?

    La autora, Denyse O’Leary, busca responder a las mismas preguntas. Pero lo hace de modo distinto. No con páginas y páginas de jerga científica o filosófica, sino con unos conceptos y ejemplos breves, expresados de manera simple y comprensible. Su ventaja, en este aspecto, es que a pesar de ser persona de amplios conocimientos científicos, la ciencia no es esta su profesión. Es periodista y escritora especializada en temas de ciencia, y su trabajo consiste, precisamente, en dar a conocer los grandes descubrimientos y logros científicos de cada momento, al gran publico, de un modo comprensible.

    En este caso, para alcanzar su propósito, tras una amplia introducción en la que explica brevemente la historia del debate y analiza la situación presente de la controversia entre religión y ciencia, divide su exposición en cuatro partes:

    Dedica la primera a explicar como el “Big-Bang” dinamitó la tesis hasta entonces universalmente aceptada del universo eterno, exigiendo de nuevo una causa a la realidad de su origen y desarrollo: ¿diseño o azar?; y posibilitando con ello el regreso de Dios a la escena. Asumida esta realidad, en los dos capítulos siguientes expone, con toda claridad y absoluta imparcialidad, los argumentos de ambos contendientes: a favor del azar y a favor del diseño.

    En la segunda parte, entra ya de lleno en el debate sobre el origen de la vida. Analiza a fondo las teorías de Charles Darwin, la crisis que desencadenaron en su época y el debate posterior, especialmente en el mundo anglosajón, en el que resulta de especial relevancia la postura del apologista cristiano C.S. Lewis sobre “cambios” y “mejorías”. Y se pregunta ¿es incompatible Darwin con la Biblia? Repasa la situación en los Estados Unidos; el Juicio de John Scoopes en 1925 sobre la enseñanza de la evolución en las aulas, y la polémica cultural originada por el mismo, que ha llegado hasta nuestros días. Indaga también el las posiciónes del neodarwinismo actual y como, poco a poco, ha evolucionado en si mismo, de la mano de personajes como Dawkins y Gould, dejando de ser ciencia para convertirse en un dogma, una nueva forma de religión.

    La tercera parte, analiza las consecuencias sociales y morales del debate, reflejadas en la secularización del mundo moderno, que se basa en la realidad, como afirmaba H. G. Welles, de que si el ser humano ha evolucionado ascendentemente, y por tanto no hubo Eden, caída, ni pecado, el relato completo del cristianismo colapsa como un castillo de naipes. Para ello, estudia y disecciona cada una de los diferentes enfoques al tema mantenidos por diversos grupos cristianos y por grandes científicos cristianos; la deriva de los políticos, y la influencia de Internet en el resurgimiento del creacionismo.

    Finalmente, describe el DI (diseño inteligente), que como lo define, no es creacionismo ni naturalismo, ni tampoco una síntesis de ambas cosas, como una tercera vía. Explica los argumentos a favor y en su contra, las acusaciones por parte de los científicos, de que no es ciencia sino teología, y el rechazo por parte de los creacionistas que alegan que no es teología sino ciencia, y se pregunta: ¿son reconciliables ambas posturas? ¿la ciencia puede considerar la idea de que el universo fuera diseñado por un Creador inteligente o la teología aceptar que ese Creador utilizara la evolución para sus propósitos?

    Concluye afirmando que guste o disguste, por una u otra razón tanto a los ateos como también a muchos creyentes «hemos comenzado a ver los efectos de la muerte del modernismo, para bien o para mal. Pero la gran noticia es que… el diseño está de vuelta, y para quedarse.»

    Estamos ante un libro de apologética cristiana de alto nivel. Serio y riguroso. Que analiza el tema exhaustivamente y con una base documental abrumadora Pero que por su redacción periodística y su compaginación a modo de revista, mediante gráficos, recuadros y cajas separadas de información complementaria relacionada, se devora como si se tratara de una novela.

    Un libro que todos los maestros y educadores cristianos deben leer sin falta. Y que todos los padres cristianos con hijos cursando estudios secundarios y universitarios, deberían adquirir y poner en sus manos como el mejor regalo.

    Ficha técnica

    Título: Por Diseño o por Azar. El origen de la vida en el universo

    Autor: Denyse O'Leary

    Editorial: CLIE

    ISBN:978-84-8267-577-0

    ¿Dónde puedo conseguirlo?

    Editorial CLIE

    Descarga en formato electrónico

    Por Diseño o por azar

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