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Diseño Inteligente

Romper la baraja en la partida Evolucionismo - Diseño Inteligente

Alejandro García, Doctor en Química (Dr. rer. nat.)

El objetivo de este artículo es comentar una publicación de Juli Peretó, del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular e Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva de la Universidad de Valencia aparecida en la revista de la Sociedad Española de Biología Molecular (Peretó, 2004).

A través del mismo se expone el debate entre la Teoría de la Evolución (TE) y la Teoría del Diseño Inteligente (TDI). Asimismo se aborda la validez de excluir la TDI del debate por ser pretendidamente no-científica.

Lo primero que llama la atención de este artículo es la aspereza con que se expresa el autor en su crítica al diseño inteligente. La Teoría del Diseño Inteligente estaría asociada a "incultura", "impostura científica", "patraña", "burdo asalto a la ciencia", "estratagema", "extravagancia" y "visión oscurantista de la naturaleza", sus argumentos de una "debilidad alarmante" y los proponentes de la misma rebajados a "secuaces".

A lo largo del texto se llega incluso a la degradación personal y profesional de Michael Behe acusando a su perspectiva de ofrecer únicamente su "indolencia intelectual camuflada por su verborrea". Vale la pena por tanto analizar de qué manera se fundamentan estas acusaciones y preguntarnos el porqué de esta vehemencia.

Motores

Jonathan Sarfati, Doctor en Química

Es sorprendente descubrir que los seres vivos poseen motores eléctricos rotatorios verdaderos. Es sorprendente, únicamente, para los evolucionistas que predijeron que en los seres vivos jamás se encontrarían ruedas, porque no podrían haber evolucionado gradualmente.

Los motores en el mundo de los seres vivos son un perfecto ejemplo de la más avanzada nano-tecnología.

El mundo de los seres vivos muestra también una gran variedad de motores lineales, que una vez más, presentan serios problemas para la evolución.

Algunas investigaciones de vanguardia incorporan el uso de motores biológicos para complementar la nanotecnología de los ingenieros humanos, los cuales en la actualidad se encuentran en un estado primitivo en comparación con las máquinas que operan en el mundo de los seres vivos.

Objeciones al Diseño

Jonathan Sarfati, Doctor en Química

La teoría del diseño pone en tela de juicio el materialismo dogmático, por tanto no es de extrañar que los materialistas (y algunos de sus aliados en la Iglesia) hayan contraatacado con fuerza.

Este capítulo presenta una serie de objeciones que no han sido mencionadas en los dos capítulos anteriores que trataban de supuestos diseños deficientes o malévolos.

DIOS DE LOS HUECOS, INCREDULIDAD PERSONAL

Este argumento afirma que el diseño es solo un llamamiento a las lagunas en nuestro conocimiento, esas lagunas se irán desvaneciendo a medida que la ciencia avance. Algunos teólogos transigen y están de acuerdo en que estos argumentos hacen que Dios aparezca cada vez es más pequeño.

La falacia de esta objeción consiste en suponer que el argumento del diseño es una apelación a la ignorancia. Muy al contrario nuestro argumento es una analogía que parte de lo que sabemos.

Un diseño cósmico, un diseñador único

Jonathan Sarfati, Doctor en Química

La enorme uniformidad que observamos en el mundo vivo es extraordinaria. Esa uniformidad armoniza perfectamente con un aspecto particular del Diseño Inteligente: la Teoría de Mensajes Bióticos, propuesta por Walter ReMine. Es decir, la evidencia de la naturaleza señala a un único diseñador, mientras que el patrón observado en ella impide cualquier explicación evolutiva. Además, en la mayoría de las sociedades de todo el mundo, este patrón común sería motivo para honrar al Diseñador, e indicaría también que Diseñador posee autoridad sus diseños.

La uniformidad del universo

Esta uniformidad es todavía más notable en las partículas subatómicas, por ejemplo, todos los electrones en el universo tienen exactamente la misma masa y carga, y exactamente la carga opuesta a los protones. El universo en su conjunto también presenta una uniformidad de temperatura, como lo demuestra la radiación del Fondo Cósmico de Microondas, con una precisión de 1 parte en 100.000. Este es un problema para los evolucionistas, porque para obtener una temperatura uniforme tras la extrema disparidad de temperaturas provocada por la hipotética gran explosión, la energía tuvo que transferirse de las zonas calientes a las zonas frías. Lo más rápido que esto puede ocurrir, naturalmente, es a la velocidad de la luz, pero incluso teniendo en cuenta la edad evolutiva del universo, la luz sólo podría haber recorrido una décima parte de la distancia necesaria para equilibrar la temperatura. Por lo tanto, la cuestión del tiempo necesario para que la luz complete el recorrido es un problema para quienes creen en el Big Bang.

¿Por qué hay «cosas malas» en la naturaleza?

Jonathan Sarfati, Doctor en Química

Hay muchas características de los seres vivos que a todos nos parecen hermosas. Pero ¿qué pasa con las criaturas que parecen estar bien diseñadas para infligir daño a los demás? Y si los seres vivos están tan bien diseñados ¿por qué tantos se extinguieron?

Veamos una ilustración de este tipo de argumentos; Sir David Attenborough recibe muchas cartas de creacionistas preguntándole por qué él no reconoce al Creador en el diseño maravilloso cuyas características muestra él en sus programas. Él responde asi:

«Cuando los creacionistas hablan de que Dios creó todas las especies una por una por medio de actos separados, siempre ponen como ejemplo las orquídeas, los girasoles y las cosas bellas. Yo sin embargo, tengo tendencia a pensar en un gusano parásito que está perforando el ojo de un niño sentado en la orilla de un río en África occidental, un gusano que lo va a dejar ciego. Y yo les pregunto ¿me estás diciendo que el Dios en el que crees, que también dices que es un Dios misericordioso, que cuida de cada uno de nosotros individualmente, estás diciendo que Dios creó ese gusano que solo puede vivir en el globo ocular de un niño inocente? Porque a mí no me parece que eso esté en armonía con un Dios lleno de misericordia.»

¿Quién es el diseñador?

Jonathan Sarfati, Doctor en Química

La naturaleza no revela la identidad del Diseñador Inteligente. Esta observación la hizo el filósofo ateo Raymond Bradley en un debate sobre el cristianismo con el cristiano erudito EM Blaiklock (1903-1983) en la Universidad de Auckland en Nueva Zelanda, alrededor de 1965. El ateo inició su discurso con una parábola del jardinero, que frecuentemente usaba el entonces ateo Antony Flew:

"En cierta ocasion dos exploradores llegaron a un claro en la selva. En el claro crecían muchas flores y muchas hierbas. Uno de los exploradores dijo: "Debe haber un jardinero que cuide de este claro." El otro no estaba de acuerdo; "no hay ningún jardinero." Así que montaron sus tiendas y establecieron un turno de guardia. No vieron ningún jardinero. "Pero... tal vez sea un jardinero invisible". Así que levantaron un cerco de alambre de espinos electrificado. Patrullaron con perros sabuesos. (Porque recordaban cómo El Hombre Invisible de HG Well podía ser olido y tocado a pesar de que no poder ser visto). Pero no oyeron ningún grito que delatara la presencia de algún intruso que hubiera recibido una descarga eléctrica. Nunca se produjo ningún movimiento del cable que indicara la presencia de un trepador invisible. Los sabuesos nunca ladraron. A pesar de todo el creyente aún no estaba convencido; "Pero hay un jardinero, invisible, intangible, insensible, a las descargas eléctricas, un jardinero que no tiene olor y no hace ningún sonido, un jardinero que viene en secreto para cuidar el jardín que ama." Finalmente el escéptico se desesperó y dijo: "Entonces... ¿En qué ha quedado su afirmación original? ¿En qué se diferencia un jardinero invisible, intangible, y eternamente elusivo de un jardinero imaginario o inexistente?"

El desafío al darwinismo que plantea una enzima extraordinariamente compleja, por sí sola

Ann Gauger, Doctora en Zoología

Contemplemos la carbamoil fosfato sintetasa (CPS), una enzima extraordinariamente compleja. Esta enzima usa bicarbonato, glutamina, ATP y agua para elaborar carbamoil fostato mediante una reacción de pasos múltiples en tres sitios activos separados, implicando a varios intermedios inestables.

La CPS está constituida por dos cadenas proteínicas con una longitud combinada de más de 1.400 residuos aminoácidos. Ahora sabemos, gracias a extensos datos bioquímicos, que una CPS totalmente acoplada precisa de la hidrólisis de una glutamina y dos moléculas de MgATP para cada molécula de carbamoil fosfato que se forma. Los tres sitios activos de la enzima mantienen la estequiometría global de la reacción, sin una hidrólisis excesiva de glutamina y/o de MgATP.

Para concatenar las reacciones de manera eficiente, la enzima usa unos túneles moleculares internos para secuestro y transferencia rápida de los reactantes entre los sitios activos, y unos cambios conformacionales alostéricos para sincronizar su actividad. Esto es extraordinario, siendo que el primer sitio activo y el último están separados por casi 100 Å. pero incluso más extraordinario es que esta enzima realiza una serie de reacciones que involucran intermedios inestables con una semivida de segundos a milisegundos.

Un artículo científico con revisión paritaria estudia el «lenguaje de programación» del ribosoma

Casey Luskin, Licenciado en Derecho y Graduado en Ciencias (BS y MS)

Un nuevo artículo científico adopta el método del diseño inteligente para la medición de información funcional en sistemas biológicos.

Titulado «Dichotomy in the definition of prescriptive information suggests both prescribed data and prescribed algorithms: biosemiotics applications in genomic systems [Una dicotomía en la definición de la información prescriptiva sugiere a la vez datos prescritos y algoritmos prescritos: aplicaciones de la biosemiótica en sistemas genómicos]»: el artículo aparece en la revista Theoretical Biology and Medical Modelling.

El concepto de «Información de Shannon» no distingue entre información funcional e información no funcional y, por dicha razón, no es siempre útil como criterio de información biológica. Como resultado, muchos teóricos del diseño inteligente (D.I.) han sugerido el desarrollo de métodos para medir la información biológica que tengan en cuenta la función de la secuencia. Los teóricos del D.I. emplean una variedad de términos para medir la información biológica funcional — información compleja y especificada (ICE), información prescriptiva (IP), o Complejidad de Secuencia Funcional (CSF).

El epigenoma: la nueva pesadilla para el evolucionismo

El epigenoma se presenta como la más reciente pesadilla para los evolucionistas —y como el más reciente icono del diseño inteligente.

Ya a comienzos de los 1950s, el genoma codificado en el ADN hubiera podido ser el golpe mortal para la tesis darwinista. Su código digital, fielmente copiado y reproducido por una multitud de máquinas moleculares, no era la clase de sofisticación que esperaba la teoría darwinista, ni que parecía tener la capacidad de explicar.

Sin embargo, con un hábil juego de piernas y una buena cantidad de cortinas de humo retóricas se ha conseguido mantener la teoría a la defensiva frente a las tesis del diseño inteligente durante sesenta años.

Ahora entra en escena el epigenoma, con sus códigos sobre códigos sobre códigos.

Recientemente, el doctor Richard Sternberg, del Instituto Discovery, ha concentrado sus investigaciones en este tema, y, como lo describía Casey Luskin hace pocos días, es también el tema de un nuevo libro basado en la obra de Sternberg, escrito por Tom Woodward y James Gills, The Mysterious Epigenome: What Lies Beyond DNA [El misterioso epigenoma — el panorama más allá del ADN ].

El código genético, finamente ajustado

Jonathan M.

Francis Crick consideraba que el código genético que encontramos en la naturaleza era «un accidente congelado». Pero se está haciendo más y más patente que este código está exquisitamente ajustado —con características que sugieren desde luego que es uno entre un millón. Por tanto, ¿no debería considerarse el diseño deliberado, el diseño inteligente, como una inferencia legítima, como la mejor explicación de cómo este código llegó a existir?

Todos estamos familiarizados con el código genético, por el cual una transcripción en ARNm se traduce a los residuos de aminoácidos que conforman las proteínas. Los tripletes de nucleótidos —llamados «codones»— sirven como «palabras moleculares», donde cada una de ellas especifica un aminoácido determinado o los sitios de paro de los marcos abiertos de lectura (ORFs por sus siglas en inglés). Los ribosomas y los complejos ARNt-metionina (conocidos como metionil ARNts «cargados» se unen cerca del extremo 5' de la molécula del ARNm en el codón de iniciación AUG (que especifica el aminoácido metionina) y comienzan a traducir sus secuencias de ribonucleótido a la secuencia de aminoácidos específica necesaria para conformar una proteína funcional. Cada aminoácido se une en su extremo carboxilo al extremo 3' de su propia especie de ARNt mediante una enzima conocida como aminoacil tRNA sintetasa.

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